¿Qué es aquello que hace que, a sesenta años de su rodaje,
sienta el impulso de regresar, de revisar, a un filme bastante olvidado,
generalmente considerado como menor dentro de la obra de Alfred Hitchcock? El
texto que sigue es un intento, provisorio, de contestar, y contestarme.
I
En Le
cinéma selon Hitchcock (1) el cineasta inglés le dice a Truffaut
que Lifeboat
“(...) estaba influido únicamente por la guerra. Era un microcosmos de la guerra.”
¿De cuál? De la Segunda
Guerra Mundial, por supuesto. Pero quizá, asimismo, de otra:
la casi siempre implícita, jamás declarada, entre el realizador y la
organización, tan diferente a la contemporánea, de la industria cinematográfica
estadounidense, siempre presta a someter a sus directores, con mayor razón si
eran extranjeros. Cuando comienza el rodaje de Lifeboat, Hitchcock ya tenía sobre sus
espaldas seis largometrajes filmados en EUA: Rebecca
y Foreign correspondent,
en 1940; Mr. And Mrs.
Smith y Suspicion,
en 1941; Saboteur,
en 1942 y Shadow of a
doubt –a la que consideró su mejor película hasta su muerte-, en
1943. En todos ellos, aunque muy especialmente en Shadow..., consiguió una elaborada armonía
entre sus necesidades expresivas y las necesidades de la industria, esmerándose
en pagar su derecho de piso.