EL ESPECTADOR EN EL LABERINTO
En la primera secuencia después de los títulos de
crédito iniciales, John desplaza a su padre, visiblemente alcoholizado, del
volante de un automóvil. En la segunda, Elias toma una foto a una pareja
heterosexual en un parque. Nuestra rutina de espectadores contemporáneos nos
hace pensar, casi automáticamente, que la una sucede a la otra también en el
tiempo de la historia. ¿Es así? Puede no serlo, al menos en Elephant.
Unos minutos de proyección más tarde, el Sr. Luce,
director de la escuela donde transcurre casi toda la acción, llama a su
despacho a John por llegar tarde y se queda mirándolo fijamente. Cinco minutos
y cincuenta y siete segundos después, la acción vuelve a ellos y los registra
en la misma posición. ¿Qué ha ocurrido? ¿Existe una elipsis donde Luce ha
propinado una reprimenda verbal a John? ¿Se han quedado en esa posición durante casi seis minutos,
mirándose sin decir una palabra? ¿O es que el tiempo del discurso nada tiene
que ver con el de la historia?
