La
una y la otra
|
|
Por
un lado, se narra la historia de una mujer, Jessie, que, previo pago, asesina
tan sólo a hombres, elección que parece estar motivada por una profanación
que sufriera en el pasado. A su pesar, se enamora de quien no sabe que debe
ser su próxima víctima, el anticuario Conrad Brian Reynolds. Una vez que lo
elimina se entera de que era inocente de aquello de que quien le encargó el
crimen lo acusaba. Por otro lado, se narra la historia de una joven, asimismo llamada Jessie, que, en su luna de miel en Jamaica junto a su esposo Brian, vive obsesionada por la persecución de un hombre que, como a la otra, alguna vez la violó. Concluirá dándose cuenta de que el violador es su reciente marido que intenta asesinarla para quedarse con la cuantiosa fortuna que ella heredó y, aparentemente, lo consigue simulando un suicidio. |
Mostrando entradas con la etiqueta R. Ruiz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta R. Ruiz. Mostrar todas las entradas
martes, 3 de junio de 2014
Identidad paralela, de Raoul Ruiz
Genealogías de un crimen, de Raoul Ruiz
Cristales
espejados
|
|
Como otras películas del chileno Ruiz, ésta
también propone una lectura evidente, entre varias otras que funcionan como
un juego de cajas chinas, donde, al menos en el superficial nivel de la
anécdota, los hechos cierran. Pasados los títulos de crédito, escritos sobre
imágenes que refieren situaciones inmediatamente posteriores al crimen del
título, una voz over, mientras las imágenes nos muestran diversos planos de
un tablero de go, dice: “El primer día de la octava luna de la primera era
Tai Gwan de Tsun Kwan de Wu, un joven cuyo horóspoco predijo que sería un
asesino mató a una mujer de la familia de Lin Biao. Una mujer solitaria
aceptó ocultarlo en su casa, pero esa mujer era, en realidad, el fantasma de
la mujer asesinada. El joven se enamoró de la mujer fantasma que le reveló su
verdadera identidad y le dijo que sólo estaba allí para vengarse”. Más
adelante, el etnopsicólogo Christian Coreil dice a la abogada Solange: “Los
hombres creen vivir las historias. En realidad son las historias las que
poseen a los hombres.” En el final, la misma voz del principio vuelve a
repetir la anécdota del joven, recordándole así al espectador que lo que
acaba de ver es un ejemplo de una historia que poseyó a varias criaturas
ficcionales. Esta repetición que advierte cumple igual papel que aquel cuarto
personaje interpretado por Mastroianni que irrumpía inesperadamente para
proponer un cierto orden en Trois vies & une seule mort, 1995, la obra
inmediatamente anterior del cineasta, escrita también junto a Pascal
Bonitzer. |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

